Trabajando en el aula con la literatura antigua: nueva versión para 1º de Bachillerato

Como sabéis, con la nueva ley educativa (Lomce) la asignatura de Literatura Universal ha pasado a cursarse en primero de Bachillerato, en vez de en segundo. Como todo en esta efímera vida, tal decisión tiene sus pros y sus inconvenientes. Sin duda, uno de las ventajas es, al menos este curso transitorio -ya veremos con la supuesta y casposa Reválida-, es la ausencia de una programación externa (la Selectividad) que hay que desarrollar en un periodo raquítico de tiempo: ¡Qué placer volver a programar la lectura de libros completos, como La Odisea o Romeo y Julieta, y visionar las adaptaciones fílmicas correspondientes deMario Camerini, o Shakespeare in love, de John Madden!
Pero el gran inconveniente que,  además de mostrar la falta de pericia y sensibilidad de nuestros gobernantes, presenta es la impartición del mismo currículo previsto para segundo de Bachillerato nada más y nada menos que un año antes: ¿ignoran acaso que un año en la edad madurativa del alumnado es un salto cualitativo en el pensamiento abstracto? De hecho, ya en segundo de Bachillerato a los alumnos y alummas les cuesta dar el salto simbólico de la transformación de Gregorio Samsa en bichito y permanecen en la superficie, incluso manifestando opiniones semejantes a: "¡Qué tontería!, es demasiado fantástico que un hombre aparezca convertido en insecto..., desde luego, es una chorrada auténtica." Pero los docentes estamos ya acostumbrados a todo, siempre vemos lo positivo de las cosas y deseamos ver cumplidos nuestros realistas objetivos según y conforme a los destinatarios del aprendizaje a los que van dirigidos. En este sentido, el desarrollo competencial de la nueva ley insiste en varios aspectos, considerados de primordial importancia para la materia: la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos de investigación apropiados; el interés y el hábito de la lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público. Como afirma la ley en el preámbulo, la lectura de textos procedentes de la Literatura Universal interviene en el proceso de maduración afectiva, intelectual y estética de los jóvenes, a la vez que su conocimeinto contribuye a desarrollar la competencia lingüística, las sociales y cívicas y la de conciencia y expresión cultural de los alumnos y alumnas. En definitiva, estos son los- mis principios que rigen la actividad en el aula.

Bueno, dejémonos de rollo patateril: aquí os dejo una nueva versión del plan de trabajo adaptada a 1º de Bachillerato de la literatura antigua. Tras la lectura de una adaptación de La Odisea, culmina el estudio con una UD sobre el visionado de la película de Mario Camerini, basada en la relación entre cine y literatura.

Comentarios

  1. Es el primer año que imparto esta asignatura y me parece que los materiales son maravillosos. Muchas gracias.

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